Mal dia en el Infierno

 

Prefeco Melchor Ocampo (se desarrolla cuando era una escuela nocturna)

Era un alumno normal en la Prefeco Melchor Ocampo, llegando a la escuela después de trabajar, después de haber llegado un poco cansado y queriendo terminar mis estudios nocturnos estaba caminando por el camino de la serpiente.

Notablemente extrañado por la falta de alumnos en entrando en la escuela y a la vez un poco nervioso por estar solo; pero para nada entusiasmado por llegar rápido a clases, después de lo que parecieron 30 años entré a una escuela vacía, un poco nervioso, miraba adentro de los salones para intentar ver a otro adulto en las aulas fallando en mi intento de averiguar, mi recorrido siguió entre a la sala de informática a lo cual un poco extrañado por la gran obscuridad del salón prendí la luz, como no prendió al primer intento me sentí un poco temeroso por el resultado y al no ver nada prendí la linterna que casualmente llevaba, al prender la linterna encontré a un ser pegado a la pared, a lo cual no pude mover ni un musculo por el shock y al acercarse me desmaye.


Al despertar no pude distinguir bien en que parte de la escuela me encontraba, ya recuperando la vista me di cuenta que aun estando en las proximidades de la entrada no se lograba distinguir algo que no fuera la Prefeco, por más que caminara no encontré ningún lugar por el cual escapar o pedir ayuda y teniendo miedo del resultado de buscar adentro de los salones y encontrarme con uno de esos monstruos decidí esperar y ver que tenía con migo antes de seguir, llevando en la mochila: comida para unas cuantas horas, agua y una linterna, junto con un paquete de cigarrillos y un encendedor únicamente decidí investigar para ver la situación en la que me encontraba, normalmente habría tenido mucho miedo y hubiera corrido al ver las infinidades de los pasillos y salones, pero al ya haber estado frente a un monstruo ya nada parecía fuera de lo normal, al seguir caminando por los pasillos me encontré con la tremenda casualidad que el único que parecía más obscuro de lo normal era la sala de informática, fuera de eso todas las demás eran seguras.

Después de revisar cada salón estaba por y acabarme las provisiones, me di cuenta que las botellas y cosas olvidadas en los salones se renovaban, como las botellas tenían agua me lleve algunos tirando los libros y libretas que traía excepto 1 y un lápiz para escribir cosas que me serían más útiles en un dado caso de olvidarlas. Más allá de haber caminado 10 kilómetros y muchas horas después el mundo que recorría se comenzó a distorsionar, mas allá me iba encontrando a vestías y seres fuera de lo imaginable caminando fuera de los salones, al parecer los salones ya no eran seguros, Unos kilómetros después me topé con un caballo o por lo menos su cabeza con un cuello larguísimo que alcanzaba hasta donde llegaba la vista, al inicio Salí corriendo pero al ver que era imposible correr de el cedi a morir a sus “manos”, al darme cuenta que era inofensivo a pesar de su apariencia continúe por el camino con el caballo siguiéndome muy de cerca a lo cual me dio mala espina.


Hasta el momento algunas de las criaturas comenzaron a notarme aparte de caminar como si nada, solo mirando, hasta llegaron a correr hacia donde nosotros estábamos, al parecer el “caballo” al cual nombre Francis también le tenia miedo a los seres que nos seguían de cerca, hasta el momento no había sido dañado por nada de este lugar y ya parecía mas un bosque que la Prefeco Melchor Ocampo de Morelia Michoacán México. Hasta que lo vi un ser de a simple vista del tamaño de una casa, delgado y que me noto al instante, como seguía la ruta de concreto en medio del bosque no me dio tiempo de reaccionar a lo cual me atrapo y cuando me iba a matar. https://i.ytimg.com/vi/VLGJdvdVEGU/maxresdefault.jpg  (imagen del monstruo)

Desperté después de mi ataque de esquizofrenia el cual me dio por ir a clases un dia que se suspendían y casualmente dejaron la puerta abierta.

Moraleja: el monstruo de verdad es el señor que cierra la puerta de la escuela el cual no la cerro ese dia de infierno.


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